Historias de Matamoros. Sergio Martínez Calderoni (III): La Facultad de Medicina.

En esta ocasión que nos encontramos la idea era tratar un solo tema: el origen de la Facultad de Medicina de la UAT, y su testimonio a un servidor no lo hizo con la intención de recibir reconocimiento, pero está convencido que es necesario puntualizar quiénes estuvieron involucrados en la creación de este instituto académico médico.

En un ambiente cálido y acentuado por una camaradería incipiente, pero no por eso menos auténtica que aquellas abonadas y validadas por el tiempo, el ex alcalde de Matamoros Sergio Martínez Calderoni (SMC) me dijo en forma por demás contundente:

-Esto que te voy a contar es el origen de la Facultad de Medicina en Matamoros, es veraz y es lo que yo he vivido.

Como ya mencionamos, el trienio de SMC fue del 1º de enero de 1972 al 31 de diciembre de 1974. En ese tiempo tuvo un grupo de amigos que anhelaban ver crecer a Matamoros, entre ellos Juvenal Rendón, Porfirio (Pilo) Gutiérrez, Miguel Treviño y Filemón Garza, entre otros.

En una ocasión Juvenal Rendón, en ese entonces presidente municipal suplente de SMC lo visitó en Presidencia Municipal y le dijo:

-Oye compadre te traigo una invitación de Pilo Gutiérrez.

SMC frunció el ceño y dijo:

-¡Qué raro! ¿A qué me invita Pilo?

-Quiere que asistamos a una de las clases para enfermeras que tiene aquí la Facultad de Medicina en la escuela de enfermería.

Cabe señalar que dicha escuela se ubicaba en ese entonces en la calle Sexta, cerca de la casa de la familia Padrón, frente a lo que hoy es el Hospital Guadalupe. Al día siguiente el entonces alcalde de Matamoros SMC asiste a la clase impartida por el catedrático Porfirio Gutiérrez a las alumnas de enfermería de esa época, la cual impartió en forma por demás articulada y muy pedagógica.

SMC impresionado por la calidad de la clase le dice:

-Oye Pilo, que buena preparación le estás dando a las futuras enfermeras, pero quiero saber por qué me invitaste, ¿en qué te puedo servir?

El doctor Porfirio, que parecía que tenía días ensayando la forma como plantearía su petición, tomó aire como para agarrar valor, y desde el fondo de su corazón le dijo con una fuerza narrativa que se había guardado para hacer su petición en forma por demás contundente:

-¡Si me puedes servir!

SMC con el aire asertivo muy del norte que lo caracterizaba para ir al punto sin tanto rodeo le dijo:

-A ver ¡Échale! ¡Ábrele!

Pilo lo observó como queriendo trasmitir con la mirada la urgencia de su petición y le dijo sin rodeos:

-Quiero la Facultad de Medicina en Matamoros.

SMC un tanto incrédulo le espetó un largo “¿Quéeeeeeee?”

Pilo lo repitió con más contundencia que la primera vez y asegurándose que no hubiera el más mínimo ribete de duda para que SMC no fuera a pensar que era solo una ocurrencia peregrina:

-¡Quiero la Facultad de Medicina en Matamoros!

El Dr. Porfirio Gutiérrez logró sembrar en SMC la inquietud de hacer las gestiones necesarias para que se construyera en Matamoros la escuela mencionada. El entonces jefe de la comuna se puso a pensar cómo y a quién haría una petición de tal calado. Hizo una lista de todos sus contactos y antes de plantear la petición pensó que no podía pedir nada sin ofrecer algo y entendió que lo único que podía y debía ofrecer era el terreno donde se ubicaría la tan anhelada Facultad de Medicina en Matamoros.

De primera instancia no encontró un buen terreno óptimo para dicho proyecto, pero en ese tiempo se presentó una coyuntura muy favorable para el mismo, un íntimo amigo suyo, el Ing. José Salazar Canales, era el delegado de la Secretaría de Agricultura en Tamaulipas, dicha oficina federal era la encargada de hacer en sus terrenos la exposición agrícola y ganadera, la cual llevaba varios años de no llevarse a cabo.

SMC lo contactó y le dijo:

-Oye Pepe tienes unos terrenos abandonados hace más de cinco años, ¿tu oficina no tiene intenciones de volver a hacer la feria de exposición agrícola?

-¿Qué quieres con él?

-Lo quiero para Matamoros.

-¿Para qué lo quieres?

-Se lo voy a ofrecer al rector de la UAT al Lic. Eduardo Garza Rivas para que se traiga la Facultad de Medicina.

El Ing. José Salazar Canales rodeó su barbilla con sus dedos índice y pulgar de la mano derecha tratando de encontrar en su mente el camino idóneo para ayudar a su amigo el alcalde, y después de pensarlo brevemente le dijo:

-Dile al gobernador Manuel Ravizé que me mande un oficio solicitando los terrenos.

Sin perder tiempo SMC se comunicó vía telefónica con el secretario de Gobierno de Tamaulipas, Mario Garza Ramos, para hacerle una petición.

El tiempo hablará (Continuará).

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