Fue en 1966 cuando el huracán Ines azotó sin piedad la zona sur de Tamaulipas. El fenómeno llegó con rachas de viento de 185 kilómetros por hora dejando destrucción y muertes en los municipios conurbados.
Desde entonces han transcurrido 52 años que no entra un fenómeno de esta naturaleza por el sur del estado.
Las versiones populares promueven que se trata de la protección de marcianos, que los ovnis tiene su base en playa Miramar y que resguardan la región del acecho de tormentas y huracanes.
Juan Carlos Ramón López Díaz, presidente de la Asociación de Investigación Científica Ovni de Tamaulipas (AICOT), asegura que lo que hay frente a las escolleras de Miramar, sumergida en el Golfo de México, no es un conjunto de naves espaciales, sino una ciudad de nombre “Amupac”.
Otros cuentos populares presumen que es la Virgen del Carmen, santa patrona de los pescadores, cuya imagen llegó -coincidentemente- en 1967 a las márgenes del Río Panuco.
No se tiene una historia de ovnis y marcianos que contar como en el sur, pero Matamoros escapó a la furia de Hanna. El huracán categoría uno solo trajo lluvia pero no dejó graves inundaciones como inicialmente se esperaba.
En días previos, el Ayuntamiento de Matamoros aceleró las actividades de limpieza de drenes, lo que aminoró el impacto de las precipitaciones pluviales en las zonas bajas.
Hanna pegó con mucha fuerza al municipio de Reynosa después de afectar una gran parte del estado de Texas.
Hasta la tarde de ayer aún había 15 colonias inundadas y el Gobierno del Estado desplegó gran parte de los funcionarios de sus principales dependencias que tuvieron que suspender su periodo vacacional para brindar apoyo a la población.
El gobernador Francisco García Cabeza de Vaca dijo a Milenio que había sostenido una reunión virtual con la Octava Zona Militar para evaluar los daños y que se está pendiente de los escurrimientos de “aguas arriba” que podrían generar desbordamientos en algunas áreas del Río Bravo.
Lo que se hizo evidente fue la ausencia de funcionarios federales en medio de la emergencia en Reynosa. Ni siquiera José Ramón Gomez Leal, oriundo de esas ciudad se hizo presente.
Este lunes por la mañana trascendió que el delegado del Gobierno Federal en Tamaulipas estaría contagiado de COVID-19. Su hermana Graciela Gómez Leal pidió una cadena de oración por su salud.
La realidad es que la emergencia en los estados de Tamaulipas y Nuevo León pasó desapercibida hasta para el presidente Andrés Manuel López Obrador.
El tema central de la mañanera de este lunes, no fue el anuncio de apoyos para la población en desgracia, el tema más importante para el Gobierno de la Republica fue el avión presidencial.
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