Victoria.- (Alfredo Guevara) La Secretaría de Finanzas tendrá que ir haciendo una planeación presupuestal para lo que comprende el segundo semestre de este año, en el que si bien de enero a junio existe un repunte de 150 millones de pesos por recaudación del Estado y hasta de 400 mdp por la federación, para el resto de 2019 podría disminuir
María de Lourdes Arteaga titular de la dependencia admitió que este optimismo no se puede mantener en el resto del año, tomándose en cuenta que si lo natural es que de enero a junio haya de cierta forma excedentes por parte de los ingresos del Estado y la Federación, para el resto del ejercicio fiscal vienen ajustes negativos
Por lo tanto, al Estado le conviene ir haciendo una planeación de lo que por concepto de participaciones le envía el Gobierno de la República, que no descartó que para el segundo semestre venga una disminución “de cuanto, es muy prematuro decirlo” subrayó la servidora pública
Reveló que las finanzas del Estado se encuentran bien de acuerdo a las proyecciones establecidas en la Ley de Ingresos para el presente ejercicio fiscal 2019, que conjuntamente con las participaciones de la federación hay un repunte hacia arriba
“Estamos alcanzando montos en la Ley de Ingresos, si hay algo adicional, hay excedentes pero para el segundo semestre es muy prematuro” indicó
Lourdes Arteaga estableció que lo fuerte de la recaudación del Gobierno del Estado está en el impuesto sobre nóminas, dado que otros impuestos como el dos por ciento sobre la tarifa de hospedaje es de un promedio de 19 millones de pesos que se van a un fideicomiso, que se destina para actividades de promoción en la entidad
Comentó que hay fondos como el 33, que a diferencia del 28, están prácticamente etiquetados, Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE) que no se radica al Estado pero si de manera virtual y que va a la nómina del magisterio
Otro que llega de manera puntual es el FASA, Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud, y el FAM, Fondo de Aportaciones Múltiples que generalmente se destina para infraestructura educativa, que hasta ahora siguen llegando en forma puntual.