Migrantes y el Gobierno Federal

Maribel Villarreal

En ninguna parte de Mexico como en la frontera tamaulipeca fue mejor recibida la decisión del Gobierno Federal de bloquear
el paso de centroamericanos en la frontera sur del país.

Aunque el delegado de la Secretaria de Gobernación en Tamaulipas ignore la magnitud, en Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo se enfrenta un grave problema que ya acabó con la paciencia ciudadana.

La tragedia migrante pasó de la solidaridad y la empatía del inicio de las Caravanas al rechazo social en la larga estancia de numerosos grupos de centroamericanos, en espera de asilo en los Estados Unidos,

Los Ayuntamientos y el Estado han tenido que asumir una carga que le correspondería a la Federación. Fue el presidente Andrés Manuel López Obrador quien asumió el compromiso de atenderlos pero no ha dispuesto un peso en el presupuesto.

La reacción del Secretario del Ayuntamiento de Matamoros, Federico Fernández hace unos días de conminarlos a “regresar a su país si no están conformes”, fue una respuesta espontánea a tanta exigencia y a la negativa de sujetarse al orden.

Ya previamente había dicho el mismo funcionario que “en el campamento circula droga y se ingieren bebidas alcohólicas”.

Los vecinos en los alrededores del campamento, que residen en la colonia Jardín, han iniciado un movimiento para buscar la reubicación.

La estancia de casi dos mil personas viviendo en condiciones inadecuadas y en pequeñas casas de campaña se ha ido extendiendo sin control.

En el centro de la ciudad han aumentado los robos y aunque la versión corre de manera extraoficial hay denuncias de ilícitos que son cometidos por hombres y mujeres que por su forma de hablar se presume son centroamericanos.

La reacción social detonó cuando se registraron dos asesinatos en robo a comercios. Dos hombres muy jóvenes, emprendedores, que resultaron muertos, uno a cuchilladas y el otro a golpes.

“Hacia mucho tiempo que no ocurrían este tipo de delitos. Matamoros estaba tranquilo, reconoció el Secretario del Ayuntamiento al confirmar que se acabaron las complacencias a los migrantes y que se impondrá orden en el campamento, “hacia adentro y hacia afuera”.

Ayer un grupos de matamorenses se manifestó en la plaza Hidalgo contra los migrantes. Hay un caso de violación a un menor mexicana. Los hechos ocurrieron cerca del campamento.

La menor reveló que fue “un hombre que hablaba español pero diferente, de tez muy morena y olía muy feo”.

Contener el flujo de nuevas caravanas es una medida aprobada por los mexicanos pero falta resolver el problema en la frontera en donde la estancia podría extenderse por varios años y en donde el fenómeno está descontrolado. El gobierno federal debe actuar.

maribelvillarreal@hotmail.es

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