Los otros médicos

Maribel Villarreal

En la contingencia Sanitaria por el COVID-19, los grandes héroes son los médicos. Desde los hospitales públicos enfrentan los riesgos de la pandemia con escasos recursos pero persisten en su objetivo por vocación.

Hay sus excepciones. En Ciudad Victoria, el médico que está como alcalde está más ausente e ineficiente que nunca. De hecho, él inició la cuarentena desde que empezó la administración.

A Xico González se le agotó su tiempo y lo sabe. Ha estado ausente hasta de las reuniones de salud en su propio municipio porque no es requerido. No aporta ni como médico ni como alcalde.

Hace unos días un operador de transporte público le cuestionó que les recomiende a los choferes desinfectarse y bañarse al llegar a sus casas cuando ni siquiera tienen agua en las colonias.

Otro médico ausente es el senador Americo Villarreal. Ni desde su lugar como integrante de la Comisión de Salud ha sido capaz de gestionar apoyos para ayudar a los tamaulipecos en la actual contingencia.

La última vez que se le vio en el estado fue el 11 de abril cuando visitó los hospitales regionales del IMSS en Ciudad Madero y en Ciudad Victoria.

En esa ocasión hizo un llamado a los equipos médicos: “es el momento en el que nuestra formación profesional y vocación de servicio humanitario nos lleva a responder a nuestra sociedad como el pueblo que cura y cuida al pueblo ante esta situación”, pero llegó como siempre; con las manos vacías.

Sus influencias en la Comisión y en la mayoritaria bancada de MORENA si le permitieron colocar a sus amigos y colaboradores en algunas posiciones directivas del ISSSTE y del propio Seguro Social pero no ha movido un dedo a favor de la población que lo colocó en la curul.

En esta contingencia nacional hay muchos médicos que sin poder y sin presupuesto se arriesgan todos los días y no tienen aspiraciones políticas. Xico y Americo, desde sus trincheras, tenían la oportunidad y la dejaron ir.

Y lo que se temía finalmente ocurrió; un brote de coronavirus surgió en un albergue de Nuevo Laredo. Un centroamericano deportado de la Ciudad de Houston, que no se sabía portador de la enfermedad, contagio a 14 migrantes.

El Gobierno del Estado espera que la Suprema Corte de Justicia responda a la controversia constitucional y dicte medidas para obligar a la Federacion a atender a miles de migrantes estacionados en la frontera.

El secretario General de Gobierno, César Verástegui reiteró que los alcances del coronavirus podrían complicarse entre los miles de centroamericanos asentados aquí.

Por su parte, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca expuso a la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez la urgencia de atenderlos. Lo hizo mediante una video conferencia con el grupo de Gobernadores del PAN.

maribelvillarreal@hotmail.es

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