DE ENCUESTAS Y DEBATES

Ines Figueroa

A toro pasado, todo mundo ondea la razón de sus banderas, especialmente en tratando de competencias electorales.

Especialmente aquellas que “le atinaron” en los pronósticos electorales, salen a presumirlos como propagando para futuras ventas y justificación de facturas.

El fin de semana por las redes sociales, muy de moda, corrió el “análisis” sobre una de tantas encuestas que pululan por doquier, donde a alguien se le ocurrió meterse a la ficha metodológica y encontró los factores diferenciados para potenciar la expresión de cada encuestado.

Su conclusión fue, por un lado, que, atendiendo a los encuestados en la capital del país, no fueron tomados en cuenta los lugares -delegaciones- donde gobierna y hay mayor militancia priísta y panista.

Y por el otro, que estandarizados los factores de potencialización, las tres principales fueras en pugna -PRI, PAN y MORENA con sus coaligados en la elección presidencial-, la diferencia entre los tres candidatos no supera los tres puntos, como para considerarlos en un empate técnico, la famosa elección de tercios que antes se habló y muchos reivindican en el Día D.

En procesos pasados, se decía, “las encuestas son de quien las paga y es él quien las gana”, pero ahora, su primer desacreditador del pasado -que nunca las ha pagado-, es quien aparece como puntero y entonces, sí son referencia de campaña.

¿Lo seguirán siendo si los momios se invierten?

Hay algo que no miden las encuestas y han sido factor de sorpresa en muchísimas elecciones: no miden cuántos dijeron que iban a votar o lo harían por determinado candidato o partido y al final no lo hicieron, como tampoco registran los votos que son “promovidos” o “inhibidos” el día de la votación.

Esos factores fueron determinantes en variadas plazas locales, con su incidencia general hacia las elecciones superiores en muchos lugares.

No es necesario ir muy lejos, en la distancia o el tiempo para encontrar signos de ello.

¿Qué explicación puede tener el que en el 2 mil 15 el PRI se llevara el “carro completo” en la elección de diputados federales y al año siguiente perdiera la mayoría de las alcaldías, escaños del Congreso Local y el Gobierno estatal mismo en Tamaulipas?

Claro, la operación electoral está íntimamente asociada a la operación gubernamental para los efectos del partido en el poder, cuando hace lo que tiene qué hacer, muy a su favor, y cuando no, en abono a la contra.

Hoy la incidencia del “partido en el gobierno”, a favor o en contra, se encuentra fraccionada, especialmente en los lugares donde un partido encabeza la administración federal, otro la estatal y otro la municipal.

Por eso valorar la incidencia de buenas o malas administraciones, o prever el factor de la operatividad “de último momento”, abona a la incertidumbre que arroja “la voz” de las encuestas, adelantando escenarios.

También el electorado ha evolucionado -y de ellos dejan constancia otras experiencias electorales-, como para pensar que la despensa o el cochupo orientará el destino de la elección, o los llamados a “voto útil”, al que alguno apuesta.

Lo que tenemos hoy, en términos generales, es una auténtica competencia electoral de la que solo se conocerá destino, cuando se hayan computado los votos naturales de la ciudadanía que acuda a las urnas.

Y aunque los debates entre contendientes sirven para conocerlos y reconocerlos, consumado el primero presidencial la conclusión fue que los posicionamientos no variaron mayormente.

Pensando en “bandazos”, como quiera, abundan quienes buscan tales confrontaciones en las elecciones menores, sin superar el fenómeno histórico de que, quienes se sienten mejor posicionados extienden sus resistencias, mientras los rezagados apuran a su consecución.

Habrá quienes lean en la solicitud, hecha a la representación estatal del INE, por los candidatos priístas al Senado, YAHLEEL ABDALA y ALEJANDRO GUEVARA para que organice un debate entre pares, un signo de debilidad electoral.

En su discurso y declaración, desde el origen, a lo que han aludido es a su experiencia legislativa y calidad de tribunos, a la que estarían apostando, como un bono para llegar al electorado que no han podido penetrar.
Independientemente del tamaño y consecuencia de los pretendidos oficios, los tricolores no son ignorantes al hecho de que la Junta Local Ejecutiva del INE no tiene las facultades, ni los recursos, para organizar un debate de corte estatal o distrital.

Luego entonces, la petición de marras hecha pública el fin de semana, su razón de ser tendrá, igualmente, propagandística y gratuita.

Los promocionales que difunde el candidato panista al Senado, ISMAEL GARCÍA CABEZA DE VACA, proponiendo una revisión a la carga impositiva a los combustibles, bajo el título “Marcha Atrás al Gasolinazo”, hubo quien los interpretó como convocatoria a marcha o principio de debate.

Es, al parecer, solo la difusión de una de sus banderas de campaña, como seguramente pronto sacará al público las otras.

El IETAM tampoco tiene presupuesto ni ordenamiento legal para convocar a debates entre los candidatos a las alcaldías -la elección de su incumbencia-, pero ya tomó la iniciativa para reglamentar estos ensayos y abonar a su eventual realización.

La Comisión Especial para la Organización de Debates, nombrada por el pleno y encabezada por la Consejera TANIA CONTERAS LÓPEZ, anunció que el Instituto invitará a Asociaciones, Universidades y Agrupaciones, a organizar debates en los municipios.

Se entregó ya una lista de prospectos de agrupaciones, instituciones de educación superior y organizaciones a los partidos políticos, a fin de hacer las invitaciones de rigor, a ver quién se anima, primero a organizarlos y luego, a participar.

El tiempo apremia, porque ya en una semana inicia el periodo de campañas para las alcaldías, que es cuando la ley permite la celebración de debates, solo dura un mes y medio y el reglamento establece que al menos con diez días de anticipación para su celebración, deben correrse las invitaciones a los candidatos y en siete previos, debe notificarse al instituto para su eventual autorización.

Igual los candidatos que se sientan aventajados declinarán a participar en ellos o los rezagados exigirán su celebración, pero hablando de que el escenario de competencia nacional se repite en muchas plazas, habrá quienes, quieran marcar diferencias y encuentren quien “les de calorcito” a la intención.

El candidato del partido MORENA al Senado, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, fue quien el fin de semana presumió de su incursión por la zona de Hidalgo, Villagrán y Mainero, de donde difundió hasta una foto al pie de El Chorrito, rodeado de sus compañeros de fórmula a la diputación federal y la alcaldía.

Por largo tiempo, la visita a la Virgen del Chorrito y comer los guisos regionales y antojitos fue un deleite para los tamaulipecos y familias que venían de fuera del Estado y hasta del país.

Esa región no está en el mapa de riesgos del INE; el representante estatal del Instituto dice que este, no hace se tipo de definiciones.

Por allá igual han andado consejeros distritales, capacitadores y supervisores haciendo la chamba preparativa a la instalación de las mesas receptores de votos, vulgo “casillas”.

Igual algunos de los candidatos de la elección federal que ya andan en campaña, como aquel, han celebrado eventos en la zona.

ALE CÁRDENAS CASTILLEJOS, la abanderada priísta a la diputación federal por este V distrito, ha estado reuniéndose con vecinos y tomando protesta a las estructuras de promoción al voto de todo el distrito.

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