WhatsApp.

Jorge Chávez

El espíritu humano debe prevalecer sobre la tecnología. Albert Einstein

Hoy en día opinar de tecnología es invariablemente hablar de todo lo que se refiere a redes sociales. Nuestra interacción social por medio de nuestros celulares inteligentes nos lleva a tener una híper conectividad que no tiene referencia alguna en el pasado del cual podamos aprender de él, de tal forma que tenemos que aprender a relacionarnos en este contexto sobre la marcha de nuestro desempeño.

No se necesita ningún tipo de ingeniería para entender que el sentido común tiene mucho que ver en el intento de llevar buenas relaciones con nuestros contactos, particularmente de whatsapp, que muchas veces no son necesariamente nuestros amigos y además piensan muy diferente a nosotros.

Si en el grupo de Whatsapp familiar batallamos para entendernos, imagínese sesudo lector lo que implica entenderse con personas con quienes no convivimos pero que algo nos vincula a ellas por cualquier razón, vecinos, ex universitarios, etc.

Los chats de whatsapp se crean con un propósito para dar agilidad a los puntos de coincidencia de quienes forman parte de ese grupo. Pueden ser chats escolares, vecinales, familiares, etc. Se pretende hacer llegar cierta información a cierto número elevado, o no, de miembros, de tal forma que en una sola exposición se informa a muchos. Se economiza en tiempo y se optimiza en el acceso a la información.

Pero cuando esta esencia y propósito de la formación del chat es violada por uno o más miembros entonces se convierte en un chat incómodo, para lo cual tenemos que desarrollar cierto mecanismo psicológico “de defensa” para que no nos altere la existencia.

Me ha tocado estar en chats de diversa cantidad de número de miembros donde a uno se le ocurre dar los “buenos días” y es secundado por varios más. Imagínese usted, ocupado en su trabajo y recibir un saludo matinal que nada tiene que ver con el propósito del grupo. Eso indigesta a quien entiende el propósito de la formación del grupo.

Los hay también quien envía sus mensajes religiosos a un grupo que no fue formado con ese propósito. También quien envía memes motivacionales que nadie lee y solo contestan los desocupados.

Aquellos miembros del grupo que forman parte de un dialogo de dos y en vez de platicar en privado tienen una disertación muy amplia que a nadie interesa más que ellos.

Los grupos de Whatsapp se han convertido en la pesadilla de las relaciones personales. Se ha terminado con amistades de años por no manejar correctamente este espacio de comunicación. Y ni hablar de un mensaje enviado por error, en el que se hacen comentarios negativos sobre la persona que justamente lo recibió. Seguramente hemos pasado por alguna experiencia similar.

Es tan importante respetar ciertas reglas básicas de conducta, y compartirlas cada vez que alguien nuevo se incorpora a un grupo. Con ellas, se evitarán malentendidos, enojos y discusiones innecesarias.

Lo básico es respetar el propósito del grupo de Whatsapp. Hay que ser lo más específico posible. ¿Se va a usar para urgencias? Sin este punto, la cantidad de mensajes enviados por día pueden volverse inmanejables.

No enviar memes, noticias e imágenes personales, hay cosas que solo te importan a ti y a los demás tres cacahuates, y con ellos, solo vas a lograr distraer a los integrantes del grupo. Guarda este tipo de materiales para tus contactos familiares o de amigos. Y si quieres compartir con alguien una foto de tus hijos o de tus últimas vacaciones, asegúrate que no afecte el propósito del grupo.

Procuremos no enviar información no verificada. Las redes sociales están llenas de rumores falsos, y Whatsapp también ha caído en esta trampa. Es bueno revisar en forma periódicamente la información compartida en el grupo.

Seamos claros. La comunicación escrita puede dar lugar a muchas confusiones o malas interpretaciones. Cuando enviemos un mensaje, usemos frases cortas y palabras claras, y seamos lo más específico posible.

No hagamos comentarios inapropiados. Algo que en una conversación frente a frente o informal podría parecer normal, puede causar muchos inconvenientes cuando queda por escrito.

Cuando enviemos un mensaje no seamos obsesivos en esperar una respuesta inmediata aun y cuando hayan aparecido las palomitas en azul. Muchas veces la gente está ocupada y no puede responder a la brevedad nuestros mensajes y cuando las cosas se pongan delicadas es mejor manejarlas fuera del grupo.

Querido y dilecto lector, uno de los pilares de la educación es aprender a aprender. En el caso del óptimo uso del whatsapp puede haber muchas otras sugerencias para llevar buenas relaciones humanas por medio de este instrumento moderno; el punto es, que sea un verdadero instrumento que nos resuelva el trato con las personas y no que nos lo dificulte por un mal uso del mismo.

El tiempo hablará.

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