Las razones de René

Invitado

Desde luego que, por el elevado nivel de contagio de covid-19, de seguir potencializándose entre la población, daría paso para que el proceso concurrente (Federal-Local) del próximo año podría aplazarse, pero no cancelarse. Parte de lo dicho por el Fiscal para la Atención de Delitos Electorales RENÉ OSIRIS SANCHEZ RIVAS tiene razón. Incluso, le concedemos, de que debe ser el Instituto Nacional Electoral y la Comisión de Vinculación con los Organismos Públicos Locales, llámese Ietam los que se deben pronunciar a más tardar en el mes de septiembre, que es cuando inicia el año electoral, sobre si habrá o no la elección de diputados federales, legisladores locales y alcaldes en Tamaulipas. Incluso en otras partes del país que también tienen proceso. De que tiene que haber, tiene que haber, tomándose en cuenta que el periodo para el que fueron electos cada uno de los que ocupan ese tipo de cargos de elección popular, concluye. Y aunque algunos estarán en su derecho de ir a una eventual reelección, tendrían que tener el voto ciudadano. Y tiene razón RENÉ OSIRIS, cuando aduce que si la pandemia se sale de control, aumentando el número de contagios y lamentablemente fallecimientos, sucederá lo inédito. En eso coincidimos, pero no en que se aplazaría el proceso. Si imagina, decirle a la gente por ejemplo que el inútil del alcalde de Victoria seguirá más tiempo, porque no se pueden realizar elecciones para elegir a su sustituto. Obviamente que no lo toleraría el electorado, quien no ve el día, en que se vaya de una vez por todas. Ahora bien, vuelve a tener razón OSIRIS SÁNCHEZ, cuando aduce que las redes sociales y los medios de comunicación van a jugar un papel importante en la próxima elección, de seguir las cosas como están. Quizá se refiere, porque no habrá posibilidad alguna de que los precandidatos se promuevan ante la militancia, es decir al interior del partido que lo postule. Incluso en la campaña constitucional, donde la efervescencia superaría la sana distancia y otras medidas encaminadas a la prevención contra el covid-19. Posiblemente no habría precampaña. Tendría que ser una campaña de lejecitos, entre candidato y electorado, aunque eso implica que podría haber contagio entre uno y otro, como les sucedió a diputados locales oportunistas que hicieron entrega de despensas en tiempos de covid y finalmente salieron contagiados del virus. Son escenarios que ya los debe estar analizando la gente del INE como del Instituto Electoral de Tamaulipas y sino, para que vayan ideando y elaborando un plan “B”, tomándose en cuenta que la curva de la pandemia sigue en ascenso y no se observa, en el corto tiempo, una disminución pese a los esfuerzos de la autoridad. Sin embargo, creemos que todo lo que concierne a preparación, organización y desarrollo o no de las elecciones, le corresponde al INE como al Ietam, pero no a quien está al frente de la Fiscalía para la Atención de Delitos Electorales.
LOS MANCHADOS
Es un hecho que la Unidad de Inteligencia Financiera y Económica del Estado, está realizando un buen trabajo. De hecho, los resultados de RAÚL RAMÍREZ CASTAÑEDA como de su equipo de colaboradores, están dando los resultados, porque en dos años que tiene de funcionar, ha logrado identificar a más de cien “empresas fantasmas”. Son negocios presuntamente constituidos para cobrar por supuestos servicios prestados, facturando por ellos. Algunas de ellas, forman parte del padrón de proveedores del Gobierno del Estado. En otras palabras, cometen delitos considerados como de “cuello blanco”. Desafortunadamente, hay algunas que si bien tienen registrado domicilio, no existen físicamente. Sin embargo, han sentado las bases para identificar vínculos entre unas y otras, como detectar desvíos, tratándose de recursos públicos. No obstante, no deja de llamar la atención el hecho de que en tiempos de la pandemia, la Unidad esté rindiendo un informe, en el que se involucra a ex funcionarios, ex alcaldes y hasta en directores de áreas del Gobierno. En fin.
alfredoguevara0@gmail.com

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