Andrés, la futura Santísima Trinidad…

J. Eleazar Avila Pérez

El debate es intenso y no hay espacio político donde no se discuta, si el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador es realmente autoritario o si, simplemente está dando al sistema, una gota de su propio chocolate, pues en 90 años, los que estaban se despacharon a chorros.

Antes que nada dejen les aclaro que soy de los que piensa que hay que respetar la Constitución, por lo que anota, deben existir, tres poderes independientes. Leamos textualmente lo siguiente y luego ríase, enójese, suspire, inhale, pero no se quede en silencio o inmóvil.

De la División de Poderes, el Artículo 49 expresa textual que “ el Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. No podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo, salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo de la Unión, conforme a lo dispuesto en el artículo 29”.

Ojo y cita que “en ningún otro caso, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 131, se otorgarán facultades extraordinarias para legislar”.

No se infarte, solo entienda que si hay culpa en esto, es porque quizá usted fue parte y arquitecto de su propio destino, como escribiría Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz, alias Amado Nervo.

Y es que por estos días de fin del 2018, el debate del poder ejecutivo, propietario con todas sus letras del poder legislativo (por la vía de las urnas) tiene un combate rudo con el poder judicial, najo el pretexto de que ganan una fortuna y que deben ajustarse a la reciente reforma al artículo 127 que cita, que nadie puede ganar más que el Presidente de la República. Algunos ganan 600 mil pesos al mes, es lo que se argumenta desde Palacio Nacional.

El judicial en cambio insiste en que el sueldo es de 269 mil esos, más prestaciones -enormes-. Pero como todo es relativo; decir 50, 100, 200 o más, claro que es un ingreso muy por encima de la mayoría de los mortales mexicanos.

Por eso es que abajo, los de bronce, que no entienden de niveles de responsabilidad, ven con alegría que los honorables de la Suprema Corte de Justicia sean tundidos, tenga o no tenga razón en el ejecutivo, pues además, las fallas en el poder judicial siguen siendo enormes.

Mientras tanto, en el Olimpo, el choque es interesante, pues la Constitución Mexicana vigente en su artículo 94 expresa que “la remuneración que perciban por sus servicios los Ministros de la Suprema Corte, los Magistrados de Circuito, los Jueces de Distrito y los Consejeros de la Judicatura Federal, así como los Magistrados Electorales, no podrá ser disminuida durante su encargo”.

Pero el recientemente reformado artículo 127 expresa en su fracción II, que “ningún servidor público podrá recibir remuneración, en términos de la fracción anterior, por el desempeño de su función, empleo, cargo o comisión, mayor a la establecida para el Presidente de la República en el presupuesto correspondiente”, es decir no más de 108 mil pesos.

Por eso los gritos de la partes y más, con un mandatario que ya les gritó clarito que “se equivocaron porque no están viendo la nueva realidad. No puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Se olvidan de Benito Juárez, deberían quitar su retrato de la Suprema Corte de Justicia, porque Juárez decía que los funcionarios tenían que aprender a vivir en la justa medianía”.

Ya casi se va como titular de la Suprema Corte de Justicia Luis María Aguilar y cuatro son los ministros que buscan su poderosa silla hasta el 2022. (Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Jorge Pardo Rebolledo, Alberto Pérez Dayán y Arturo Zaldívar), pero aun tiene el aliento para argumentar que la independencia, la autonomía de poderes debe prevalecer.

La andanada es fuerte entre las partes, entre amparos que detienen la reforma salarial y la amenaza directa de poner de patitas en la calle, a los 11 magistrados de la SCJN que ganan “lo que no merecen”, pues además los escándalos de nepotismo les exhiben.

Esta confrontación claro que es mortificante, y no podemos adelantar vísperas pues los fieles al ejecutivo, desde el legislativo insisten en llamar a juicio político y destituirles. Vaya osadía, interesante disparate.

Total, si usted es de quiere las cosas claras, ingrese a la página del Diario Oficial de la Federación y revise los sueldos formales de los magistrados, que la vida se repote pues el regreso de este renovado presidencialismo, ya lo vivimos hasta José López Portillo.

Pero bueno, esta historia continuará y Andrés será pronto su Santísima Trinidad… pero sin olvidar, que no hay nada nuevo bajo el sol.

OTROSI.- Yo solo digo, para qué se dejaban ganar… ​

18 pendientes…

Correo: jeleazarmedia@gmail.com Twitter.- @eldebateequis

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